VENEZUELA, UNA SITUACIÓN HEMISFÉRICA

Aaron Rios Sarmiento

Aaron Rios Sarmiento

Politólogo e Internacionalista. Es Analista Internacional y especialista en asuntos de Defensa, Seguridad Nacional e Inteligencia. Cuenta con postgrado en Estrategia, Políticas Públicas y en Gerencia Política, es Asesor Político de autoridades y líderes en Perú e Iberoamérica. Se desempeña en ámbito publico y sector corporativo. Colabora con medios de comunicación y think tanks en materia de Radicalismo global, Análisis Político, Asuntos Económicos y Recursos Críticos.

Todo lo que ocurra en un país, sea donde quiera que este se encuentre, siempre va a suscitar la atención de sus vecinos, así sean cuestiones muy domésticas. Y no es que ese interés sea un producto de la globalización, sino que la cuestión va más allá, se trata de cuidados, de seguridad, se trata de un por si acaso mirar a lo interno pues podría volverse externo. Es decir, se mira con atención las dinámicas internas de un país pues corren siempre el riesgo, sea cual sea la situación, de extrapolarse, desbordarse y convertirse en cuestiones de índole internacional. Y esto pasa en todos los continentes, en todos los hemisferios.

Al igual en nuestro hemisferio occidental, pasa lo mismo con Venezuela. El caso venezolano no es solamente interno, es una cuestión hemisférica. Y las opiniones y los análisis vienen de todos lados con todo tipo de tinte, están los que aseguran que Venezuela solo es una cuestión interna, otros que es una cuestión continental; algunos aseverando que no debería haber una injerencia de otros estados por sobre la política interna de una nación, y estos pues viniendo de dos polos, unos que suelen ser de izquierda y están en contra del intervencionismo del “imperio” y hasta elucubran teorías conspiranoicas, y por otro lado están los más ‘light’ que prefieren ser seguidores de la doctrina Estrada, si, aquella del canciller mexicano Genaro Estrada que en pocas palabras sugería una abstención de la política externa de los países no inmiscuyéndose en la política doméstica de alguna nación mediante el “reconocimiento” o no de su gobierno, aun si este provenía de insurgencias o grupos revolucionarios. Es mejor optar por la doctrina Tobar, de reconocer o desconocer a los gobiernos de otros Estados, sobretodo desconocerlos si son nacidos de procesos revolucionarios de izquierda o de grupos insurgentes, más aun si provienen de procesos totalmente ilegítimos y en los cuales existe un secuestro del poder político y económico nacional por parte de grupos de crimen organizado transnacional. En las semanas pasadas varios militares disidentes del régimen de Maduro y civiles entrevistados por los medios de comunicación aseguraron que si bien desean que acabe de una vez por todas el régimen de opresión y de abuso que lleva Maduro y que viene desde el ascenso al poder del desaparecido Hugo Chávez, también aseguran que esto sigue siendo una cuestión interna y que solo los venezolanos lo resolverán y que por tanto no desean intromisión de ningún tipo en sus asuntos domésticos. Pero la realidad es otra. La realidad es que este régimen autoproclamado “socialismo del siglo XXI” no solo ha traído pobreza a la tierra venezolana, sino que además ha estado durante varios años exportando su modelo ideológico a la región, engranándose con líderes políticos y partidos de la misma índole y calaña como en Argentina con los Kirchner, como con Correa en Ecuador, con Lula en Brasil, con Ortega en Nicaragua, con Evo en Bolivia, y así sucesivamente. Entonces NO es una cuestión interna solamente, es una cuestión hemisférica y que por tanto compete a todos estar de un lado o de otro y ser parte de la solución, porque de lo contrario no solo será un “modelo” exportado sino además que serán también exportadas las redes de crimen organizado que gobiernan hasta el momento Venezuela.

La cuestión geopolítica esta sobre el tapete desde un inicio, y no es el petróleo necesariamente, pues, aunque sea cierto o no, este argumento es utilizado por quienes desean fundamentar con creencias que ese es el origen del mal llamado intervencionismo estadounidense. La posición geopolítica de Venezuela ha hecho posible que sean muy efectivos insertando su modelo en la región con el ALBA y el que haya trascendido a mayores una gran red de corrupción a niveles estratosféricos en el hemisferio como lo es el caso de la constructora Odebrecht de la mano del Brasil de Lula con el Foro de Sao Paulo. Y Cuba ha manejado muy bien los hilos venezolanos, y eso es un claro intervencionismo, pero claro, ahí si los madurofilos no dicen nada pues tienen la billetera con el sello chavista-castrista.

Es entonces una cuestión de democracia, una cuestión humanitaria y de derechos civiles que afecta enormemente al hemisferio. No confundamos la no intervención con la indiferencia, ni la intervención con solo búsqueda del tesoro. En esto muchas veces los caminos se cruzan, pero es preferible acabar con la amenaza de una vez, que estar sufriendo luego las consecuencias por haber prestado oído a los ‘indulgentes’ de izquierda y a los convenidos de billetera y que luego cuando se busquen a los responsables ya hayan escapado a otros lados con sus petrodólares.  

No olvidemos lo que ha traído este régimen, no olvidemos como ascendió al poder, no olvidemos que la inteligencia cubana movía los hilos del poder de Venezuela, no olvidemos que la inteligencia iraní logro el paso de terroristas islámicos hacia nuestra región a través de Venezuela ni que usó el dinero del petróleo venezolano para financiar parte de las guerras en Medio Oriente y los atentados en los que tantos civiles inocentes han muerto, no se debe olvidar como el crimen organizado y los carteles de la droga han gobernado Venezuela, no olvidemos lo que todo esto ha traído consigo: muerte, hambruna, desolación.

El historiador peruano Jorge Basadre Grohmann dijo alguna vez “…a diferencia de los individuos, los pueblos [si] pueden resucitar…”. Jorge Basadre tiene razón.

Un pensamiento en “VENEZUELA, UNA SITUACIÓN HEMISFÉRICA”

  1. Importante artículo. Lo difundirse. Su enfoque da luces y recuerda aspectos que a veces se olvidan o se ocultan a la opinón publica. Gracias.

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